¡Llegaremos hasta Medellín!
En una de las múltiples intentonas peruanas de invadirnos, se comenta que dijeron: “¡Llegaremos hasta Guayaquil!”.
La actual situación, de acusaciones y contra-acusaciones de invasiones colombianas a nuestro territorio, y de incursiones ecuatorianas a territorio colombiano, creo que debería aclararse prontamente.
Colombia no es Perú: nos llevamos aceptablemente bien con los colombianos, no tenemos rencillas históricas que empañen de un modo u otro nuestra relación y no nos interesa en lo absoluto meternos en líos con ellos por unos cuántos kilómetros de territorio traspasado, o, por ponerlo de manera histriónica: “por un ultraje a nuestra sacra heredad territorial”. Los hitos siguen en su lugar y nadie desea moverlos.
Pero, ¿cuál es el asunto de fondo? Las FARC. Incluso mi hijo de 8 años, al escuchar las noticias comentó: ¡Guau, una guerra entre 3: Ecuador, Colombia y las FARC!
Colombia incursiona en territorio ecuatoriano persiguiendo a los narco-guerrilleros, Ecuador ¿ingresa? a Colombia en su afán de avistar todavía no sabemos bien qué. Pero esto opinamos nosotros, sentados cómodamente frente a nuestra computadora, conversando con nuestro jefe colombiano (talvez no nuestro jefe, pero en muchas empresas hay ahora algún colombiano en algún cargo).
Dónde las papas queman la situación no es la misma. Policías ecuatorianos han capturado policías colombianos y policías colombianos capturaron a un policía ecuatoriano. Y la gente de la frontera, que vive esa situación, no está conforme.
Tampoco lo están los que soportan las incursiones de los guerrilleros, con sus consabidos secuestros y saqueos. Vivir con temor no es agradable. Es terrible.
Y mientras nuestra relación hermana y fraterna con Colombia se ve afectada, los colados en la fiesta (las FARC), literalmente, hacen fiesta. Ellos son los que no tienen ningún problema en traspasar la frontera, y no existen reportes formales de estas incursiones, ¿por qué? Porque ello sería aceptar que el problema de los guerrilleros ya no es sólo colombiano, sino también nuestro. Que, en los hechos, así como los colombianos no han podido controlar a sus terroristas, nosotros tampoco lo estamos haciendo. Además, papá Bush nos podría estar retando (a Colombia y a nosotros) y no queremos eso. Como las peleas entre hermanos, que se lanzan cosas en la cabeza pero cuando llegan los padres se abrazan sonrientes, fingiendo que nada ha pasado.
Está además el problema de los afectados por las fumigaciones, problema que, como el asunto de las incursiones a territorio ecuatoriano, ha sido negado por el Presidente Uribe.
Creo que el mayor problema no son las incursiones colombianas (aunque éstas pueden debenerar peligrosamente), sino lo que están buscando aquí. Las incursiones de los guerrilleros deben ser cortadas de inmediato (secuestros, robos y saqueos son sus consecuencias), la pregunta es cómo.