m Fátima postea: febrero 2005

lunes, febrero 28, 2005

Don X

Les voy a contar de un personaje de la vida real. Es papá de una excelente amiga de una amiga mía.

La primera vez que me hablaron de Don X me dio coraje, me parecía increíble que hubiera (en pleno siglo XX, que fue el siglo en que me hablaron de él) gente que todavía mantenga a su familia en un puño, indicándole a hijos y nietos dónde deben vivir (cerca de él, obviamente), dónde deben trabajar y casi, casi, qué deben comer. También me parecía increíble que la familia le hiciera caso.

Cosas como: pasa, mijita, pasa la casa, ¿quieres algo de comer? Fulano (que podía ser hija, hijo, yerno o nuera), prepárale (ojo, no sírvele, sino prepárale) un plato de comida a Fulanita. O ir al trabajo de la nieta a solicitar que la despidan porque él le había conseguido otro trabajo. O fingir una muerta inminente para que ciertos eventos familiares se adelanten, ante la eventualidad de que “Don X ya no esté”.

En su favor me decían: pero es buenísimo, es de los que si ve que necesitas una camisa sale a la calle y te compra dos. Obviamente, no es un hombre rico. No sólo porque no tiene fabulosos ingresos, sino porque es la clase de persona que si tiene 20 comparte 10.

Un día mi amiga enfermó a la dos de la mañana, haciendo un gran esfuerzo llamó a la hija de Don X a contarle que se sentía muy mal y que por favor la ayude. A las dos y cinco estuvo toda la “maquinaria” de la familia X en movimiento para atender a mi amiga, llevarla a la clínica y pagar las cuentas, con don X a la cabeza. El tipo, cuando es de ayudar, pone plata y persona.

Ayer me contaron otra de sus hazañas: hace muchos años, ellos vivían por el centro, en un sector donde había mucha gente pobre. Muchos de ellos, cuando no tenían que llevarse a la boca, iban a comer donde don X, al menos un plato de sopa recibían. Cuando falleció un vecino dejando a 7 niños en orfandad, él se encargó de ellos. De todos ellos. Todos los días comían en su casa y el veló porque estudien y luego se ubiquen en diferentes trabajos.

Cuando escucho historias como ésas me quedo pensando. Definitivamente Don X está muy lejano a la perfección, pero sus familiares (que también han heredado su generosidad) aprecian todas sus virtudes y han sabido jalarse sus defectos.

Hay muchas historias de estos generosos “desconocidos”, que comparten lo que tienen, sea mucho o poco. En estos “tiempos modernos” es difícil encontrar amigos como Don X. Y, ¿tenemos nosotros ‘alguito’ de don X? ¿Saben ustedes de otras historias cómo estas?

lunes, febrero 21, 2005

South Park

Hace más de un mes ví un capítulo de South Park. Me pareció increible. Increible que haya personas a las que les guste South Park. Hice un esfuerzo sobrehumano por ver todo el programa, ya que para poder opinar sobre algo hay que conocerlo (al menos en lo que a televisión se trata).

No escribí el post antes porque no sabía como hablar del episodio sin narrar las partes asquerosas. Así que ahora, con la objetividad del tiempo transcurrido, me he animado a hacerlo.

Una amiga con la que habla de SP me dijo: ¡pero tienen mensaje! Y es cierto, es cierto que tienen mensaje. Pero es como que le de a una persona una cuchara de eme, y luego otra y luego otra, y luego pusiera un plato con eme frente al ventilador prendido y embarre las paredes, el piso, el techo el vecindario, etc y luego le dijera: "moraleja, no hay que echar eme con ventilador".

En el capítulo que yo ví aparecía Paris Hilton, y todas las niñas de SP querían ser putas (¿escuché bien?) como ella . Uno de los padres le decía a la hijita que no sea loca, que cómo va a querer ser puta. Luego unas adolescentes lo empezaron a morbosear y el hombre terminó convencido de que era una muy buena idea que su hija se haga puta también (ahí me dí cuenta que había escuchado bien).

Toneteras van, tonteras vienen, finalmente decidieron hacer una competencia Paris Hilton y el homosexual oficial del pueblo para ver quién era más puta.

Aparece Paris con 6 hombres, pero como no le resultaba suficiente, (y decidida a ganar el título a como diera lugar) agarró y se introdujo una piña completa (y no por la boca). El homosexual se quedó ofri. Así que dispuesto a superarse así mismo, el homosexual pegó la estoca final, cogió y se 'introdujo' . . . ¡a Paris Hilton!

Luego vino el "mensaje": niñas, no sean putas como Paris, porque lalala

No entiendo, a veces creo que algunos programas se esfuerzan por ser lo mas asquerosos posibles, se esfuerzan por ir más allá de los límites de lo sensato, sólo para . . . ¿? No sé para qué.

Que hablen los defensores de SP, talvez sepan algo que desconozco totalmente, porque a mi esos programas sólo se me ocurren como el producto de una mente enferma, para televidentes ...

jueves, febrero 17, 2005

De las marchas

Veo una luz que vacila y
promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Silvio Rodríguez
Oleo de una mujer con sombrero

¿Cuál es la conclusión/resultado luego de las marchas? ¿Qué se ganó, en concreto?

Lamentablemente, creo que nada. Si, un poco triste. A nivel personal el resultado fue positivo: los que estamos en contra del gobierno sentimos que al menos existe conciencia en Gye y Quito de que tenemos a una bestia en el gobierno. Pero realmente lo que nos interesa es que el mensaje llegue al gobierno. Y en ese sentido, creo que no llegó.

Primero, no es cuestión de rendirse ante las evidencias. ¿Cuántas personas marcharon? Ni siquiera en eso nos ponemos de acuerdo. Y si bien podemos argumentar: marcharon más de cien mil, lo que importa es lo que le llegó al gobierno. Y tampoco es que fue una mega-mega-marcha, debió haber asistido más gente en Guayaquil. (De Quito no opino, allá las calles son más angostas y según la prensa tuvieron igual acogida las Lucio's marchas y las Paco's marchas).

La marcha pro-gobierno (si es que se le puede llamar gobierno) en Quito fue digamos que exitosa. Por supuesto, fue gente pagada y todo eso, pero ¿qué argumenta el gobierno? Todas las marchas son pagadas.

Si el objetivo de las marchas era hacer sentir al gobierno que estamos un poquitín molestos (por no utilizar el término cabreados), que estamos indignados ante sus mentiras y su corrupción, creo que el objetivo no se logró. Lucio está convencido de que marchó poca gente en su contra y que los amanerados fueron los que marcharon porque estaban perdiendo sus prebendas.

Y aclaro: no estoy a favor de Lucio, estoy en su contra. Pero me rindo ante la evidencia: después de las marchas el Gilberto no quedó ni un poquitín amedrentado, y estamos igual.

lunes, febrero 14, 2005

San Valentín

Sobre el día de hoy se dicen muchas cosas: un día como cualquier otro, no se necesita un día especial para decirle “te amo” a alguien, es solo una fecha producto del mercantilismo, etc. etc. etc.

Yo no pienso así. Dejémonos llevar, dejemos que el amor nos invada, dejemos que este día sea efectivamente un día especial, un día propicio para decirle te amo a nuestro vecino, a nuestro compañero de trabajo, al morboso de la buseta, a nuestro jefe, a todos.

Yo pienso que hoy, embargados por el espíritu valentinesco, todos deberíamos cambiar. ¡Si, hagámoslo! Yo sueño que hoy Lucio se levante “in love” y vaya y abrace y bese a su esposa Ximenita, y luego los dos, desbordando amor, vayan y abracen a Patricia Acosta, ahora alta funcionaria en el Banco Central, y que se fundan los tres en un solo abrazo.

Espero que Omar Quintana vaya, papeles robados en mano, a abrazar a su ‘hermano’ Gilmar, quién, arrepentido por haberle querido quitar el saco, le regale no uno, sino 20 sacos y dos corbatas, como prueba de hermandad.

Me imagino a Abdalá y a León (en cámara lenta), corriendo a abrazarse, para luego recordar los viejos tiempos del pacto de la ggrrrregalada gana.

Veo a los directivos de Brahma y de la Pilsener chupando juntos; a los dueños de TC y Gamavisión viendo juntos “Mi Recinto”, veo como el mundo desborda paz por el agujero de la capa de ozono.

Finalmente, como sublime muestra de amor a los ecuatorianos, me imagino a Lucio y a todos los congresistas subiéndose a un avión con rumbo al infinito (y más allá), dejando libres a los ecuatorianos para que nuevamente tomemos las riendas de nuestro destino y finalmente podamos trabajar por un Ecuador mejor . . .

Love is in the air, parampampampam, love is in the air, . .

jueves, febrero 10, 2005

¿Es posible el conocimiento?

Por: Marcela Santos.

Esta pregunta que pudiera parecer innecesaria (¡por supuesto, si todos conocemos muchas cosas!) es una pregunta muy importante que se han planteado filósofos y científicos por siglos.

Es una pregunta vigente y aún genera discusiones de muy alto nivel. Pero también nosotros, ciudadanos corrientes pero curiosos, nos la podemos plantear y podemos debatir algunas cosas interesantes al respecto.

¿Es posible conocer? ¿Conocer la realidad tal como es? ¿Podemos tener la última palabra respecto a cómo son las cosas? Supongamos un hecho de la vida cotidiana: Pedro sale de su casa y ve que en la casa de al frente hay un incendio. Se queda detenido y observa durante una hora lo que sucede, cómo sucede, cómo se resuelve todo y termina el incendio. Podríamos decir que él conoce efectivamente lo que sucedió pues presenció los hechos durante una hora. Pero resulta que de adentro sale una mujer que no presenció los hechos; los vivió. Podríamos decir que ella conoce efectivamente lo que sucedió pues estuvo adentro, vivió el ardor del fuego, puede dar testimonio del dolor, del pánico, de la asfixia, etc. Y resulta que pasó un vecino y vio el incendio y vio a Pedro ver el incendio. Él podrá dar fe de lo sucedido y, además, de la actitud de Pedro de estar parado en la casa de al frente, viendo el incendio: ¡indiferente!, ¡indolente! ¡ajeno! Y así seguiremos teniendo testigos, cada uno aumentando datos, y entre esos datos, hechos, emociones, actitudes, etc. ¿Dónde está la verdad?

Pero hasta aquí hemos elegido un tema de la vida cotidiana que no nos permite aún llegar a esas altas discusiones de las que hemos hablado líneas antes. Afinemos entonces nuestra pregunta: ¿Es posible el conocimiento científico? ¿Aquél, importante, trascendente, válido y confiable, producido por los científicos?

También diremos que es una pregunta inútil, la historia de la humanidad está llena de momentos gloriosos de descubrimientos, de inventos, de formulaciones teóricas que han permitido a los humanos avanzar hacia formas de vida más avanzadas, venciendo dificultades, enfermedades, etc.

Los científicos van produciendo conocimientos a través del denominado método científico que permite ir avanzando, a partir de la formulación de preguntas de investigación, por un camino determinado como proceso de investigación, que consiste en un método riguroso y sistemático para producir conocimientos y nuevas teorías. Si los científicos tienen sus métodos, avalados por los mismos científicos –la comunidad científica, como se la denomina ahora– deberíamos suponer que todo aquel científico que sigue el método con rigor y logra producir un conocimiento nuevo, debe ganar el reconocimiento de sus colegas y la aceptación de su aporte.

Pues veremos que aquí también suceden cosas como las que nos suceden en la vida cotidiana. Para ello citaré dos ejemplos tomados de Un puente para dos miradas[1]:


En 1984, el Premio Nobel fue concedido a una genetista norteamericana llamada
Barbara McClintock. Ella recibió el premio porque su teoría fue finalmente
aceptada: que los genes saltan de un lugar a otro dentro de una célula. Esta
idea de genes saltadores era simplemente inaceptable. Fue rechazada en biología
y genética durante treinta años. Durante ese tiempo la Dra. McClintock había
estado publicando sus resultados, pero la gente del campo de la genética no los
aceptaba como hechos válidos. Decían que no era posible, aun cuando su hallazgo
era un hecho, una observación en la acepción clásica. (p. 37)

Otro ejemplo que quiero presentar es uno mucho más curioso, sucedido en Estados Unidos:


“... valiéndose de artículos científicos que habían sido publicados en buenas
revistas (que por lo tanto contenían hechos aceptados por la comunidad
científica), unas personas cambiaron los nombres de los autores y el nombre del
lugar en que el artículo había sido publicado. En lugar de decir que la
investigación había sido llevada a cabo en Stanford o Harvard o en algún lugar
equivalente, decían que había sido hecha en el Tíbet o en Chile. El resultado
fue que, de un total de cien artículos entregados, 80% fue rechazado con
comentarios señalando que no era buena ciencia, que el método era incorrecto,
que la interpretación era mala. ¡Y sin embargo, eran los mismos artículos que
habían sido previamente publicados por las mismísimas revistas! (p. 48).


En fin, aún entre los científicos hay un sistema de creencias más fuerte que sus métodos y su rigor científicos, que los hace aceptar o rechazar un nuevo conocimiento, una nueva formulación teórica, quizás nuevos científicos.

Ahora, a fines de siglo XX e inicios del XXI, una gran cantidad de científicos aceptan que la objetividad, aquel ideal de los científicos de hasta el siglo pasado, ya no es un bien alcanzable. Ya no aceptan más la idea de una realidad objetiva, con vida autónoma, independiente del observador. Ahora, la realidad se ha vuelto dependiente de quien conoce.

Entonces, ¿es posible conocer? La respuesta sería sí, y el conocimiento estaría sujeto a quien produce el conocimiento, al lugar en que lo produce y a los marcos teóricos que maneja. Podríamos decir que siempre fue así, la diferencia es que ahora esto es aceptado como una verdad.


[1] Varela, Francisco y Jeremy Hayward, Un puente para dos miradas. Conversaciones con el Dalai Lama sobre las ciencias de la mente. Santiago: Dolmen Ediciones. 1997.

miércoles, febrero 09, 2005

La aldea

El domingo me ví esta película en casa (DVD Corner, diga no a la piratería). Si la piensan ir a ver, mejor no sigan leyendo . . . ¿no? Sigamos.

En resumen, se trata de un pueblo ambientado en 1920, aproximadamente, en el cual todos viven felices y tranquilos. Lo único que perturba su calma es que ... no pueden salir del pueblo. En el bosque hay unos seres malévolos, llamados “los innombrables”, que atacan a los animales y pones muy molestos y enojados si alguien osa intentar atravesar sus dominios, esto es, el bosque. Así como no pueden salir del pueblo, nadie puede entrar al mismo.

La película va y viene, pero al final se descubre que realmente los tales innombrables no existen, sino que son los “ancianos” de la aldea quienes se han inventado las historias de horror de estos seres y si el caso lo amerita (alguien por ahí se atreve a dudar de su existencia) hasta se disfrazan de innombrables, pelan gallinas, despellejan vacas, etc.

En el pueblo incluso tienen una logística de prevención de innombrables, con vigías que cuidan el pueblo y tocan la campana de alerta, al escucharla, se cierran puertas y ventanas y todo el mundo se mete al sótano.

¿Por qué los ancianos de la tribu se inventaron semejante patraña? Cuando vivían en el mundo normal, todos ellos habían sufrido la muerte de familiares muy queridos, debido a crímenes por dinero o maldad, simplemente. El destino los unió y decidieron irse a vivir en esta aldea dónde no existiera el mal, donde vivirían siempre felices y seguros.

Inicialmente la idea me gustó, habiendo tanta maldad en este mundo, ¿por qué no protegernos de tanta infamia y tanta crueldad, viviendo aislados? ¿Qué mejor que asegurar a nuestros hijos y sus hijos un mundo de paz, sin el temor de asaltos, crímenes y secuestros?

Suspiro. Como idea es buena, pero implica muchas cosas negativas. Por un lado, todo ese mundo se basa en un engaño, y por otro, los “ancianos” estaban allí porque era su voluntad, pero no le habían dado libertad de elección a sus hijos. Además, no vivían tranquilos, porque siempre tenían el temor latente de que los innombrables se aparezcan por ahí.

Como película de suspenso muy buena (me gustó, en todo caso), como historia de ficción también, lástima que no se pueda aplicar.

jueves, febrero 03, 2005

Artista invitado

Para variar un poco, los jueves vamos a tener un "artista invitado" o "contratación extranjera". Posiblemente reciba acusaciones de nepotismo, ya que inicialmente los que escribirán serán miembros de mi familia, pero ellos forman parte del reducido número de personas que aún no tienen blog (aquí va una carita feliz).

El invitado de hoy es James Profit, la semana pasada participó con una canción, ahora con un texto. Y sin más preámbulo. . .

No necesito recordarles quién fue el primer Napoleón, todos lo recordamos como brillante militar y estadista cuya desgracia fue su ambición desmedida la cual produce como sabemos una ceguera muy particular que generalmente lleva a la perdición.

El segundo Napoleón, fue, por si no lo recuerdan, Hitler, quien no hizo caso de la historia, y enceguecido también por la ambición (y la locura dicen algunos) tropezó con la misma piedra que su maestro....

Pero se preguntarán quién es el tercer Napoleón.... bueno, ese dudoso honor se lo vamos a conceder por el momento a quien rige el destino de la nación más poderosa del mundo actualmente..... Estados Unidos.

La particular ceguera que les mencioné, es en este caso, más grave, por cuanto, USA tiene en su historia, suficientes ejemplos (piedras) para observar atentamente y no volver a tropezar.

Nuestros “amigos” americanos, se han autoproclamado, apoyados por sus brillantes participaciones en las dos grandes guerras, en los salvadores del mundo libre, los campeones de la democracia, los paladines de la lucha contra el “maligno” como decían en la antigüedad las bulas papales que llamaban a las cruzadas.....

El asunto es que, en cada década de este siglo y el anterior, el “maligno” ha tenido diferentes caras y diferentes trasfondos. En Korea y Vietnam fue el comunismo, sumado a intereses económicos. La primera vez en Afganistán, fue nuevamente el comunismo. En Bosnia fueron las masacres entre Croatas y Serbios mas intereses políticos. En Panamá y Grenada fueron intereses relacionados con el narcotráfico. En Kuwait fueron exclusivamente intereses económicos. La segunda vez en Afganistán fue una supuesta retaliación por los ataques del 9/11, sumado a intereses económicos.

Ahora le tocó el turno a Irak, donde la excusa fue “armas de destrucción masiva” y el trasfondo es nuevamente económico.

El problema es, estimados lectores que a nuestros amigos, a veces les ha ido bien, pero a veces les ha ido mal..... y muy mal.....y mi preocupación va por esta segunda alternativa......

Es que acaso no escarmentaron suficiente con Korea y Vietnam. Es que no entienden que no siempre el que tiene mejor armamento o tecnología es el que gana..... Es que no les quedó claro en Vietnam, que la motivación del enemigo para la lucha es, por sí sola, casi una garantía de triunfo.

Tienen Irak invadido, pero no lo tienen dominado, y están perdiendo soldados, y no pocos, y el resultado final de esta contienda no está claro aún......

Será que tendrán que salir con el rabo entre las piernas, luego de varios meses de ocupación y pérdida de hombres....

Será que finalmente, luego de muchos meses de lucha y represión logren dominar el país.....

O será que, por esos posibles giros del destino y la política, los musulmanes se coalicionen contra ellos y el asunto tome un trasfondo global. Así comenzaron la primera y segunda guerra.....

Y recuerden que los grandes imperios nacen, crecen, se expanden y luego mueren.....

En fin.....será que se acerca el Waterloo de los americanos.......



martes, febrero 01, 2005

Al fin y al cabo es mi vida

En 1981 se estrenó la película “Al fin y al cabo es mi vida” (Whose life is it anyway), con Richard Dreyfuss. Narra una historia de la vida real, de un tipo que llevaba feliz y normalmente su vida, hasta que un accidente lo dejó cuadrapléjico (sólo podía mover la cabeza). El decidió que no quería esa vida, encerrado en un hospital, por lo que exigía su sublime derecho a salir de ahí e irse a vivir tranquilamente a una casita en el campo.

Evidentemente, no podía vivir en ninguna parte que no fuera el hospital, ya que dependía de tratamientos médicos (diálisis, entre otros) para subsistir.

Luego de intensas batallas legales, se produce el final feliz: el protagonista consigue que le otorguen el derecho a morir.

Pero la polémica se mantiene hasta el momento, ¿por qué se le niega a una persona su derecho a morir? ¿Por qué mantenerlo con “vida”, si para una persona lo que lleva es lo más distante a su concepto de vida?

No me malinterpreten, no apoyo el suicidio, y no quiero desviar el tema a los suicidios producidos por problemas que no son de índole física. Quiero enfocarlo sólo a las personas que exigen su derecho a morir, o a las personas que desean que su familiar sea desconectado porque lo que lleva ya no es “vida” y las leyes se lo prohíben.

Un ejemplo admirable es el de Christopher Reeve, quién optó por vivir a plenitud, en la medida de sus posibilidades, y que es un digno ejemplo. Sin embargo, no todas las personas pueden tener su entereza para sobrellevar una carga tan difícil, y no pueden ser criticadas por ello.

Las leyes de la mayoría de los países prohíben la eutanasia, y no sé como estén en relación a casos de cuadrapléjicos, pero lo la contradicción es: en términos generales, todos estamos a favor de la vida, creamos leyes que la defiendan y nos horrorizamos sanamente cuando se habla de personas que no aceptan transfusiones de sangre a pesar de que ello podría implicar su muerte, consideramos asesinos a familiares de enfermos que no han soportado más ver el sufrimiento de su ser querido y los han desconectado a las máquinas que los mantienen con vida, pero aceptamos que en las guerras mueran personas inocentes (obviamente guerras que apoyamos).

A nivel religioso se condena a las personas que apoyan la eutanasia, pero se bendice aviones y buques de guerra. En el fondo, y no tan fondo, de nuestro corazón pensamos que está bien que un criminal sea condenado a la pena de muerte.

Entonces, ¿cuál es la figura? ¿O sea que la vida es sagrada, a menos que nosotros consideremos que una persona ya no merece vivir? Con ello, entonces, ya no es sagrada. O sea, censuramos a los que deciden acabar con su propia vida, pero nos creemos con derecho a exterminar (no con nuestras propias manos, claro) la vida de otros, cuando nosotros pensamos que es lo adecuado.