m Fátima postea: abril 2006

domingo, abril 30, 2006

Olvídame y pega la vuelta

Versión tecnológica
Autor: Pimpinela
Adaptación: James Profit


Hace dos años y un día que vivo sin él,
hace dos pentiums y un pen drive que no lo he vuelto a ver,
y aunque no he sido feliz aprendí a vivir sin su blog,
pero al ir chateando de pronto una noche volvió...

¿Quién es?
Soy yo...(nick)
¿De qué quieres chatear?
De ti...
Ya es tarde...
¿Por qué?
Porque ahora soy yo la que postea sin ti...

Por eso vete, olvida mi nombre, mi cuenta, mi homepage,
y borrá mi contacto

Jamás te pude comprender...

Vete, olvida mi corcho, mis links y mi hotmail
que no te desean

Estás trolleando ya lo sé...

Vete, olvida que existo, que tú me linkeaste y no te arrepientas,
banea mi webpage que tú para eso tienes experiencia...

En busca de otras blogueras un día marché,
de un mundo de comentarios que no encontré,
y al descubrir que era todo una gran fantasía volví
porque entendí que quería los comments que salen de ti...

Adiós...
Ayúdame...(F1)
No hay nada más que hablar...
Piensa en mí...
Adiós...
¿Por qué?
Porque ahora soy yo la que postea sin ti...

Por eso vete, olvida mi nombre, mi cuenta, mi homepage,
y borrá mi contacto

Jamás te pude comprender...

Vete, olvida mi corcho, mis links y mi hotmail
que no te desean

Estás trolleando ya lo sé...

Vete, olvida que existo, que tú me linkeaste y no te arrepientas,
banea mi webpage que tú para eso tienes experiencia...

jueves, abril 27, 2006

Un comentario del Papa

En el sur de Irak fallecieron en un atentado 3 soldados italianos y un soldado rumano.

'El Papa Benedicto XVI manifestó también su "gran dolor" por el grave atentado y recordó "la contribución generosa y desinteresada" de las tropas internacionales "a favor de la paz y la libertad de ese país".'

¿??????

“A favor de la paz y la libertad de ese país”. De este discurso podemos deducir claramente que el Papa considera que la guerra que se libra en Irak es efectivamente para lograr la paz y la libertad. ¿Apoya el Papa la guerra? ¿Debería un Papa apoyar una guerra? ¿Debería la Iglesia bendecir barcos y aviones de guerra? “No matarás” es el mandamiento, no especifica excepciones por raza o religión.

lunes, abril 24, 2006

¿Para qué somos buenos?

Pensemos en dos escritores peruanos buenos, conocidos y reconocidos a nivel internacional. Listo, ahora pensemos en dos escritores argentinos recontra-respetados a nivel internacional. Pensemos ahora en dos telenovelas brasileñas buenas. Ahora en dos telenovelas colombianas buenas. Pensemos en productos (¿cantantes? ¿escritores?) mexicanos de exportación.

Ahora pensemos, ¿dos escritores ecuatorianos pesados (casi tan pesados como los escritores extranjeros en los que pensamos anteriormente)? ¿programas ecuatorianos de exportación? (no vale ni La Niñera guayaca ni los Barkers o Quiñónez o cómo finalmente se llame el programa del Bill Cosby ecuatoriano). ¿Deportistas ecuatorianos? Tenemos a Jefferson Pérez y tuvimos a Andrés Gómez. La selección se está defendiendo.

Pero me pregunto, ¿es eso suficiente? No quiero que, insuflados de amor patrio, veamos este como un post antipatriótico y vergonzante, sino como una reflexión acerca de cómo estamos y qué podemos hacer para cambiar. También quiero conocer qué es lo que hace que un país se “especialice” en tal o cual producto.

Podemos empezar por lo básico: el futbol. Brasil es un gran productor de futbolistas (olvidémonos del tamaño). ¿Por qué? ¿Por qué desde chiquitos les ponen un balón en los pies? Aquí también nuestros niños juegan futbol desde que aprenden a caminar y el asunto no cuaja. ¿Es el problema que no hay buenas escuelas de fútbol?

Pasemos a la producción televisiva. Lo poco que producimos no es tan bueno (algunos programas son realmente pésimos) y tenemos otra salazón: nuestros actores son bastante malitos. Yo por eso no escribo mis guiones, no quiero que Paloma Fiuza los interprete, “asesinando” a mi concepción original del personaje :-)

Entremos en detalles: para que tengamos un buen producto necesitamos (a grosso modo): un buen argumento, un buen guión, un buen equipo de producción, buenos actores y ... un público que aprecie este producto, que haga que el canal se vaya por este programa y lo pase en el horario estelar asignado previamente a Mi Recinto. ¿Dónde fallamos? ¿Es sólo que no hay buena producción o es que no la hay porque no tendrá público?

En literatura los productos son mucho más exportables, esto es, si mi libro es una maravilla y aquí nadie lo aprecia (según mi propio valioso criterio), pues lo lanzo fácilmente al mundo que teóricamente si lo apreciará (supongo yo).

En cine estamos despuntando un poco. Algunos cantantes se están dando a conocer en el extranjero, pero no con el peso de sus símiles mexicanos, argentinos o boricuas.

¿Cuál es el problema? ¿Es cuestión de genética? ¿Es cuestión de que no hay “escuela”? ¿Son ambas cosas? ¿Es que no hay aquí buen público para ciertos géneros?

Sería fácil decir que la culpa es de los congresistas corruptos y de León Febres-Cordero, pero el asunto va mucho mucho más allá.

Realmente apreciaría sus comentarios.

domingo, abril 16, 2006

Y usted, ¿ya tiene su huevo?

Ayer fui a tomar un helado con mi familia al Río Centro. A la entrada del centro comercial se apreciaba un gran cartel en el que aparecían todas las actividades que iban a realizar por (redoble de tambores) . . . ¡La Pascua! La pintada de huevos, la conejita disfrazada, etc etc.

Y me pregunto: ¿qué cuernos tenemos que ver nosotros con la costumbre francesa, alemana y gringa de los huevos pintados?

Ya nos enchufaron el día del padre (y bueno, un ser admirable, digno de ser homenajeado), el día de la madre (se lo merecen todo, todos los días), San Valentín (el amog, la amistad, ulala), Halloween (¿?), algunos están celebrando el día de gracias gringo (auspicia Mr Pavo) y ahora nos chantan una costumbre que nada que ver con nosotros.

Pero está bien, los perdonamos. En esta época de globalización y TLC, cualquier cosa puede pasar, que nos ‘invadan ’culturalmente’, nosotros también podemos hacer lo mismo.

Así que como primer paso hay que definir el ‘concepto’ que les vamos a ‘imponer’. Lo primero que me vino a la mente fue la quema de años viejos y el carnaval. Ambos desechados. Quemar cualquier cosa en la calle es peligroso, y no es dable mojar a nadie sin su consentimiento (ni hablar de las demandas que recibirían los carnavaleros).

Me quedé con la mente en blanco. ¿Qué costumbre de exportación tenemos? No debe ser religiosa, para eliminar una posible resistencia inicial. Divagando, divagando, sólo hay una costumbre muy propia y muy nuestra que podemos transmitirle a nuestros ‘hermanos americanos’: la de tumbar presidentes.

A la luz de la historia, según las circunstancias, no es necesariamente una costumbre muy mala (la mala es seguir escogiendo mal).

Veamos: a Lucio lo sacamos por mentiroso. Y el Presidente Bush . . asombrosa coincidencia. Se inventó armas de destrucción masiva, aseguró al mundo que Iraq tenía planificado desaparecer a USA (ergo, al mundo civilizado, según su gringa mentalidad) de la faz de la tierra . . . y todo resultó falso. Y sigue mintiendo: miente cada vez que abre la boca para decir que Iraq está mejor ahora que antes, que la invasión está justificada, que Rumsfield es exacto lo que el mundo necesita, miente descaradamente, día a día, minuto a minuto. Y sigue sentando en su trono verde dólar.

¡Pero he descubierto el agua tibia! Los gringos también saben tumbar presdientes: se lo bajaron a Nixon por mentiroso y vapulearon duro y feo a Clinton por haber mentido acerca de su ‘asuntillo’ con Mónica Lewinsky.

Entonces, ¿qué les pasa ahora?Parece que es más grave tapar un affaire y poner unos micrófonos por aquí y por allá que mentir descaradamente para invadir un país.

O tempora, o mores.

miércoles, abril 12, 2006

Cónchale vale, che, decíme que te pasa

Fui a ver la Era del Hielo 2, y así como en muchas películas modernas, aparecen personajes que hablan con algún modismo “sabrosón” de algún habitante de los Estados Unidos. Al traducir, el tal personaje es, generalmente, una suerte de cubano-mexicano. O es un ente que utiliza expresiones mexicanas, o cubanas, o nada más, porque se olvidan del resto de países latinos. Eso, claro, si no tenemos la desgracia de escuchar una traducción al más puro eztilo español, en la cuál generalmente no entendemos nada.

No sé si los gringos creen que todos hablamos igual, o si no les importa, o qué.

Claro, tampoco es que sea fácil para ellos, porque cada país tiene su grupo de expresiones o frases hechas que no tienen el mismo significado para sus hermanos latinos. Esto, obviamente, eliminándonos a nosotros los ecuatorianos, que hablamos perfecto y sin acento :-)

La única salida viable es que cada país nomine a su representante para ser la "voz oficial" del sabrosón, en las películas para niños. (No es tan extraño, leí que Harry Potter tendrá tres traducciones al español, espero que la que nos llegue no tenga el "¡Vale!", que detesto tanto) .

Así, con el fin de ayudar a los traductores de películas, haré dos cosas:

Primero: voy a proponer a un ecuatoriano y una ecuatoriana que hablen bien nuestro idioma, para que sean las voces oficiales de las películas traducidas.

Como mujer, propongo a Paloma Fiuza. Si, no es ecuatoriana y habla mal el español, pero no sé como ha llegado a ser el boom ecuatoriano, incluso representó al Ecuador en ni se qué evento internacional (¿el gran h del pacífico?). Así de baja está nuestra autoestima.

Para varón, por favor opinen. Ojo: no importa el físico, sólo la voz.

Segundo: agradecería que los estimados lectores colaboren con las traducción de la siguiente expresión, común en nuestro argot, a colombiano, peruano, chileno, argentino, etc etc etc

Chuta madre”.

Creo que es Cónchale vale, en Venezolano.

Como ejercicio para ver nuestras diferencias idiomáticas, creo que será muy representativo.

lunes, abril 10, 2006

Políticas institucionales

Algunas de las disposiciones que deben cumplir mis hijos en el colegio son llevar el pelo y uñas cortas, pañuelo al cinto, penilla y correa. Las niñas deben ir con peinado sobrio, y si llevan moños las cintas deben ser celestes o blancas. Para todos la disposición es llevar cuadernos forrados de azul, uniforme completo y una que otra sutileza semejante.

Esa política no es inusual en los colegios, y no me molesta ni a mí ni a mis hijos (son pequeños, ni les va ni les viene el largo del cabello y todavía no lo ven como un símbolo de rebeldía frente al "establishment") .

Mis sobrinos, adolescentes quinceañeros, detestan el pelo corto y pasaron por cuchilla antes de ir a su primer día de clase. Sin embargo, igual les llamaron la atención en el colegio, porque el concepto de “corto” parece que es variable.

Pero mi pregunta es: ¿hasta qué punto puede un colegio (o cualquier institución) establecer políticas “de vida” de sus estudiantes?

Llevar un uniforme completo es aceptable, pero exigir un pelo corto me parece excesivo. Finalmente, es una libertad individual, un derecho por el cual un joven puede optar. Y claro, está el consabido: “si no le gusta el reglamento, váyase a otro lado”. Pero el tema de fondo son los límites de los reglamentos, lo que pueden cubrir y lo que no.

Lo mismo ocurre en algunas empresas: no son permitidos los pelos largos, las mujeres deben estar impecablemente arregladas y maquilladas, etc etc. Lo entiendo para departamentos que son de atención al cliente, porque estaríamos hablando de “imagen corporativa”, pero si el oficinista que no trata a un cliente en años, ¿por qué debe llevar el pelo cortito-cortito? Y ojo, detesto a los hombres con pelo largo, pero eso es un gusto personal, no puedo imponer mi gusto al mundo, ni siquiera a los empleados que trabajan para mí (es una expresión, no tengo la mitad de una empresa).

¿Por qué deben ir todos los cuadernos forrados de azul, es acaso una academia de corte militar? ¿Y si le quiero poner a mi hija vinchas fucsia, por qué el colegio habría de impedirlo?

Debería haber un reglamento que regule los reglamentos . . .

martes, abril 04, 2006

¡Quiero vivir en Guayaquil!

Señor Abogado
Jaime Nebot Saadie
Alcalde de Guayaquil

De mis consideraciones

Trabajar por Guayaquil, pagar los impuestos y los servicios básicos, mantener limpia la ciudad y todas aquellas formalidades son obligaciones que debemos cumplir antes de ponernos exigentes con la autoridad local. En vista de que tributaria y moralmente cumplo con mis obligaciones con la ciudad, me animo a escribirle.

Me agrada mi cuidad, he vivido toda mi vida aquí. He contemplado como de ser una especie de pueblo grande se ha convertido en lo que es ahora, una ciudad digna de ser visitada y de ser vivida. He visto como el nauseabundo estero se está convirtiendo en lo que alguna vez fue: un referente ciudadano y un lugar de esparcimiento. Toda la ciudad ha mejorado, y no sólo en áreas residenciales y turísticas.

Cuando surgió la novelería de Samborondón no la consideré como una opción de vida, no sólo por motivos económicos sino también porque no quería vivir fuera de Guayaquil.

Lamentablemente, en la época actual esa ciudad vecina (ya no ciudad satélite de Guayaquil) es el único conglomerado que puede ofrecer relativa seguridad a sus ciudadanos. Dentro de sus muros privados, los niños pueden jugar en el barrio y las personas pueden salir tranquilamente a pasear sin temor de ser agredidas por delincuentes de todo tipo.

No es posible que, como bien dijera El Universo en días pasados, toda la ciudad sea zona roja. Los robos se producen diariamente, en cualquier lugar: asaltos a personas, robos a vehículos parqueados, etc etc etc.

Ni en mis más locos sueños dejaría que mis hijos salgan solos a la calle y menos a andar en bicicleta. Me da miedo andar por las noches en MI ciudad. Me preocupo por mis familiares que deben circular a diferentes horas por la urbe.

Yo quiero vivir aquí, no quiero votar en otro cantón, ni que mis nietos nazcan en otra ciudad que no sea esta. Yo estoy haciendo mi parte, Sr. Alcalde, pero deseo que usted haga la suya.

Si, la seguridad no es asunto de la Alcaldía, sino del gobierno, y por aquí y por allá. NO me convence. La salud y la educación tampoco son competencia de la alcaldía, pero usted lo ha hecho, porque forman parte de su compromiso con la ciudad. La seguridad de los ciudadanos es también su responsabilidad.

Hoy el gobernador dijo algo que en principio me chocó pero luego me dejó pensando: “los ciudadanos carecen de valentía para repeler asaltos”. Puede ser. No queremos grupos paramilitares rondando la ciudad, pero lo mínimo que podemos esperar es que nuestro vecino al menos grite si nos están asaltando y no hay nadie apuntándolo con un arma.

En todo caso, Sr. Alcalde, vivo aquí y quiero seguir viviendo aquí. Por favor haga lo que sea necesario para que todos los guayaquileños que queremos quedarnos aquí lo hagamos.

Atentamente,

Fátima Acioly