Antes de entrar de lleno al tema de la tauromaquia, quiero hacer una Declaración de Principios, de esta forma voy comentando punto por punto y evito que en la Declaración Final todo se haga un shampoo.
Declaración de Principios
Para mí las personas están siempre antes que los animales. Repito: siempre. Si solo queda un espacio en el botecito salvador y debo escoger entre mi perra que me ha acompañado toda su vida y un niño totalmente desconocido, pues tengan por seguro que escogeré al niño. Y si sé que alguna persona dejó que mi hijo muera por salvar a su perrito adorado, pues se las verás conmigo, así de simple.
Aquí viene el comentario de siempre: - Pero mira, si el niño está descerebrado, tiene la mirada perdida y babea todo el día (o el niño sabemos a ciencia cierta (no se cómo sabemos, pero siempre aparece este ejemplo) que de adulto se convertirá en un criminal, asesino en serie y miembro del PRE) y por otro lado tienes a tu perrita que te ha acompañado fielmente, que salvó la vida a cien personas y hasta apareció en Animales Milagrosos de Animal Planet, ¿a quién escogerías? - Ya respondí en el párrafo anterior.
Les comento: tengo en alta estima a los humanos. Y eso no quiere decir que tenga en baja estima a los animales.
Los humanos tenemos muchos sentimientos maravillosos: amamos, nos enamoramos, nos ilusionamos, tenemos aspiraciones, tenemos deseos, tenemos hijos a los que idolatramos, planificamos, soñamos, interactuamos entre nosotros para lograr nuestra felicidad y la de los que amamos (o no necesariamente amamos, depende del altruismo de cada persona). Me parece terrible destrozar esos sentimientos.
Por supuesto que también hay sentimientos negativos y gente mala maldita, pero soy humana: mantengo la esperanza.
Confesión de culpa
Para criticar la tauromaquia, es imprescindible, si no queremos tener problemas con los promotores de las corridas de toros, hacer una confesión de culpa.
Si, he matado animales. Mato mosquitos, moscas, hormigas y no tengo ningún problema en matar ningún animal que constituya un peligro para mi salud.
También promuevo la matanza de animales: como pollo, carnes y pescado. Y también toda una gama de mariscos disponibles. Insectos no como, cuestión de gustos. Y la verdad no tengo cargo de conciencia. ¿Pero por qué?????
Porque pienso que los animales si están destinados a darnos beneficio a los humanos. Yo no digo que un perro tenga alma, porque en ese caso aceptaría que una vaca (que me mira con sus grandes ojazos negros) también la tiene, y entraría en un conflicto existencial terrible, si decido filosofar sobre el caso. Hay gente que tiene por mascotas adorables a chanchos, conejos y otros animales alimenticios, si todos tienen alma, realmente deberíamos ser vegetarianos.
Y totalmente vegetarianos y concienzudos científicos, porque tendríamos que estudiar desde qué especie un animal tiene alma. ¿Tienen alma los mosquitos? ¿Si? ¿No? ¿Por qué? ¿Por el tamaño de su cerebro? Los biólogos nos darían algunas pautas y serían los sacerdotes modernos.
¿Y por qué queremos tanto a muchas de nuestras mascotas? Por que NOS dan afecto, NOS acompañan, NOS entretienen, NOS son fieles. Por supuesto, también tienen sus sentimientos, son limitados, pero existen. Y en algunos casos son admirables.
Declaración final
Estoy en contra de la tauromaquia.
¿Por qué? Porque acepto que se mate a un animal para que sea de alimento a los humanos, pero de ninguna manera que se lo mate por pura diversión. Por lo mismo, estoy en contra de la caza deportiva de animales, sean estos zorritos, perdices o tigres.
Y no sólo que se lo mata por pura diversión, sino que se lo masacra frente a un poco de gente que en vez de detener el suplicio, lanza vivas, olés y otros gritos propios de las fiesta “brava”. ¿Y si fuera un perro, un tigre o un gatito? ¿No detendríamos a quien sea que se ponga a maltratar a cualquier animal?
¿En los camales pasan atrocidades semejantes? Es cierto, nuestros camales, hasta dónde sé, no son sitios adecuados para estos fines. En otro países, en los cuáles hasta te meten preso por maltratar a tu periquito, las reglas para eliminar un animal son muy severas.
¿Qué deberíamos hacer los detractores de la tauromaquia? Ser consecuentes. Si me voy en contra de las corridas de toros, pues también debería reclamar en contra del maltrato en los camales, debería tratarse de una campaña agresiva, en contra del maltrato a todos los vacunos, sea este infringido por un tipo vestido de luces o por un fulano con un megacuchilo en la mano.
Y por cierto: si tanto me importan los humanos y tan poco los animales, ¿cómo así los defiendo? Pues precisamente porque soy humana y defiendo valores importantes (para mí) de los humanos, como la compasión. El maltrato a los animales nos degrada, una persona no puede disfrutar del sufrimiento de otro ser, nunca.
Además, el mundo necesita que se defiendan muchas causas. Si nadie se preocupara por los animales, por regenerar el salado y millón otras temas, estaríamos fregados.