m Fátima postea: septiembre 2005

jueves, septiembre 29, 2005

Paréntesis (sexual)

Hace un par de semanas estuve pensando en este tema: supongamos que una persona tiene una vida sexual activa (digamos que todos los días o una vez por semana, según el gusto y posibilidades), y de repente, por algún motivo de fuerza mayor, pack, todo cesa.

El motivo de fuerza mayor puede ser pelea a muerte con la pareja, viaje largo, etc, etc, etc. ¿Qué se hace entonces? Si ha habido un proceso doloroso y/o lento (muerte, enfermedad) como que la mente está más para otras cosas que para pensar en sexo, pero si fuente del sx se esfuma, ¿qué opción le queda a la persona?

Obviamente, siempre se puede ir a una reunión de conocidos, medio conocidos o por conocer y ver que pasa, pero eso no siempre es opción para muchos: algunas personas requieren que haya algo de sentimientos para tener este tipo de relaciones y no siempre hay química entre dos humanos que se encuentran al azar. Pienso que una relación sexual debe estar asociada a una relación sentimental, el sexo solo, per se, como que no. Y pueden haber muchas personas que piensen como yo, sin embargo, ciertos factores pueden afectar ese concepto: vengarme de es@ desgraciad@; y bueno, sí, el amor es importante, pero luego de 38 días, 4 horas y 12 segundos de abstinencia puedo hacerme la loca con mis principios, etc.

También puede ser que nadie, de las 100 personas del sexo opuesto que estén en la tal reunión, reúnan los requisitos mínimos como pensar pasar la noche con ellos (a menos que la desesperación llegue a tanto).

Existen instrumentos físicos que intentan imitar de cierta forma una relación (los laureados y nunca bien ponderados consoladores), pero si son como un poco chocantes, al menos para mí.

Estaba pensando en el tema, cuando en una reunión, de un comentario light, surgió una aparente solución a estos problemas de la carne: el parche orgásmico.

Básicamente, este artilugio no equivale a un orgasmo, así como un parche de nicotina no equivale a fumarse un cigarrillo. Lo que el parche haría sería suministrarle al cuerpo hormonas (o qué se yo) que mantengan cierto nivel de alegría o de euforia, que no hagan que la persona sienta la imperiosa necesidad de tener una relación.

Sería excelente para muchas personas, que por prejuicios no se atreven a una relación pública (o semipública o tengan miedo a que los estén filmando para un video porno que luego aparecerá por Internet) y que no desean utilizar tecnología fría y mecanizada.

¿Desea ser feliz y mantener su imagen de mujer recatada? ¿Desea ser fiel a su novia que viajó a sacar su maestría en fauna salvaje y regresará en 5 años? ¿Le parece que diez de años de espera han sido suficientes? ¿Está a punto de caer con ese compañero horrible de oficina, porque su cuerpo se lo exije?

¡Sus problemas están solucionados!!! Con la sencilla aplicación de este parche orgásmico, en su brazo, pierna, sitio visible o no visible, la tranquilidad volverá a su espíritu. No lo dude, reciba 5 por la compra de 4. Las primeras 10 personas que llamen recibirán, completamente gratis, este simpático porta-parche, precio en el mercado: 3 dólares. ¡No lo dude, llamé ya!

Nota de los editores: en breve regresaremos a la línea calma y todo público de este blog.

jueves, septiembre 22, 2005

La Sebastiana

Una casa es, a veces más, a veces menos, el reflejo de la personalidad de su dueño. Muebles grandes y cómodos, estilo abuelita; muebles pequeños y funcionales, tipo minimalista; muebles grandes, fastuosos y con varios trapos primorosamente arrugados, siguiendo la moda del momento: todo esto nos dice mucho de quién compró los muebles y de cuál es la imagen que desea dar a su casa: calidez y comodidad; funcionalidad; elegancia.

En Valparaíso conocí La Sebastiana, la casa de Neruda. Al dar mis primeros pasos por ella, me pude percatar claramente porqué él es un poeta y yo una escritora de pasquín: está llena de detalles (sin ser recargada), de objetos que yo hubiera tirado por viejos pero que para él tenían un significado especial: les encontraba magia y poesía.

A Neruda le encantaba comprar en remates y en demoliciones: esos objetos que uno tira por pasados de moda o por no verles sentido, él los recogía y los llevaba a casa. Para él sus casas eran muy importantes y a todas las “decoraba” con mucho cariño y dedicación.

La Sebastiana tiene tres pisos, pero el primero perteneció a un par de amigos de Neruda, Pablo no quiso o no pudo comprar toda la casa, así que la compró en grupo. Me hubiera agradado tomar un par de fotos de la casa para compartirlas con ustedes, pero eso estaba “prohibidísimo”. Se podía tomar fotos del primer piso (la parte de la casa que no era de Neruda y que ahora es la recepción) y también fotos del paisaje que se ve desde las ventanas, pero, jamás de los jamases, fotos de la casa. No hay guías turísticos ni nada de eso, uno va, pasea solo y va leyendo unas hojaas verdes que hay en cada habitación donde dan detalles de la misma, pero en cada cuarto existe una señorita con cara de palo cuya principal función en la vida es saltarle al cuello a la primera persona que intente tomar una foto. Pregunté el motivo y me indicaron que la Fundación Neruda tiene todos los derechos sobre la propiedad de Neruda, ergo, quieren impedir, asumo yo, que tome una foto y luego la revenda, hecha postal, en el kiosko de la esquina o por eBay.

Con la ayuda de un “campanero” pude tomar UNA foto de una pequeña salita en la casa, “lobby” le dirían los gringos. Sin embargo, temo publicarla. Telefónica es parte de la Fundación Neruda y no quiero que me llegue una carta a mi correo indicándome que debo eliminarla de mi página o sufrir severos castigos legales (favor ver el caso: Movistar contra bloguero).

Regresemos a la casa: no es una casa muy normal, tiene muchas habitaciones, cerradas, para ir de una a otra hay que subir escaleras o andar por un pasillito, sólo la sala y el comedor son un poco amplios y están unidos.

En la sala hay un caballito (tamaño pony) de madera, por aquello de “el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él”.

En el comedor vi un cuadro-reloj. Es un simple cuadro con un reloj pequeño en la parte superior. El reloj está dañado, pero al ver el cuadro con detalle, se aprecia que la mayoría de los personajes (una escena de una granja y sus alrededores) tiene un elemento móvil, que asumo se movía con el tic-tac del reloj: el brazo de la que ordeña, el brazo del maestro que se toca el sombrero para saludar, unos amigos que se dan la mano, el brazo del artesano, etc etc etc, verlo en funcionamiento ha de haber resultado muy interesante, y finalmente, estresante, de tanto movimiento sincronizado y eterno.

Lo interesante de recorrer la casa es ir leyendo las hojas verdes: en ellas se detalla lo que significó para Neruda cada adorno y cómo lo obtuvo. Algunos de ellos fueron regalos: parece que sus amigos lo conocían, veían algo raro u original y decían: esto es para Pablo.

El bar es un cuarto diminuto, con un baño con una puerta primorosamente labrada, tanto, que se puede ver muy claramente a través de labrados.

En general, en toda la casa de Neruda, cuando él vivía, estaba prohibido recitar. Los únicos versos aceptables eran los de una especie de vate, especialista en rimas medio alzaditas de tono; así que si pensaban visitar a Neruda y tener un reunión de altísimo contenido literario, pues podrían haberse estrellado. Sin embargo, creo que la hubieran pasado increíblemente bien.

Había otro cuarto pequeño llamado: uñero, por otro lado vi también un cuadro de una gordita cortándose las uñas. No pude preguntar si es que ese cuarto efectivamente era para uso exclusivo del corte de uña, pero creo que Neruda tenía una pequeña fijación con esa parte de la anatomía humana: “Bella, mi bella,tu voz, tu piel, tus uñas”; “La haré huir escapándose por uñas y suspiros”; “tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas”; “por tus uñas luché en las olas contra pescados pavorosos”.

El cuarto era pequeño, la cama también era un reliquia obtenida de no se donde, así como la sobrecama y el armario.

Desde todos los cuartos de la casa se puede hacer lo mismo: ver el mar, el mar. A Neruda le apasionaba el mar, en su casa de Santiago, desde la cual no lo podía ver, hizo pintar una pared con mar, olas y caracoles.

El recorrido vale la pena, Neruda impregnaba a los objetos la poesía que nacía de su corazón.

¿La prohibición de las fotos? Triste, muy triste. Puse en el libro de recuerdos: "ustedes son custodios de su obra, no sus dueños". No creo que les importen mucho mis palabras . . .

Porque usted lo ha pedido . . .

Foto del lobby de la casa de Neruda (se puede apreciar al campanero, en la misma)

martes, septiembre 20, 2005

En el bus

Viajando de Viña a San Antonio (una ciudad puerto) escuché la siguiente conversación en el bus, entre tres señoras de unos 50 años. No sé exactamente que decía cada cual, pero eso finalmente no es relevante:

- ¿Y cómo está José, tu hermano?
- Está en Linares (¿la tierra de Rafael, el niño de Linares?)
- ¿Se fue hace tiempo?
- Si, años. Lo bueno es que parece que ya solucionó su problema con la bebida.
- Tenía problemas con el trago.
- ¿Nunca se casó?
- No, y era tan guapo.
- Guapísimo.
- Las mujeres se le iban de bola, se le ofrecían.
- El nunca se enamoró.
- No les voy a dar detalles, pero eso de las mujeres también lo llevó al trago.
- Si se hubiera casado habría ido por otro camino.
- Claro, es la mujer la que hace al hombre.

Pude haber filosofado mucho sobre los comentarios de las señoras, pero sólo me sonreí. Chile, una infraestructura vial impresionante, kilómetros y kilómetros de carreteras, túneles y “metro”, arquitectura innovadora, bastante cumplimiento de las leyes (y bueno, si no la cumples te torturan, también ha de haber algo de eso), y se escucha en el bus una conversación que podría darse en cualquier ciudad o pueblo de Latinoamérica.

Decir que una mujer hace al hombre es un comentario falsamente feminista. Implica, a simple vista, que los hombres-machos son seres incapaces de atar ni desatar con su vida y que necesitan que una mujer los dirija, apoye, motive, organice, etc. Pero buscando un poco más, resulta que finalmente será culpa de la mujer que el hombre que “le tocó” salga adelante o no. Tras años de liberación femenina, la mujer sigue siendo un buen ente a quién echarle la culpa de las catástrofes masculinas.

lunes, septiembre 19, 2005

Anuncio clasificado

Fatima Acioly tiene el agrado de comunicar a sus distinguidos lectoros y lectoras que a su retorno de un viaje de especialización en Blogs y obtener un Phd en Blogología en la República de Chile, continuará departiendo en su página ubicada en www.fatimaprotesta.blogspot.com.

En consideración a la crítica situación nacional, los costos de suscripción se mantendrán.

viernes, septiembre 09, 2005

Cerrado por vacaciones

Estimados lectores:

Fatima Protesta estará cerrado durante una semana por vacaciones. Agradecemos su comprensión y esperamos que nos sigan acompañando luego de nuestro retorno (nuestro, así en plural suena mejor).

Atentamente,

Fatima Acioly

PD. Y bueno, otras veces también he estado una semana sin postear, pero eso era por falta de temas, no por vacaciones. Espero pasarla bien y tener temas para contarles a mi retorno. ¡Nos vemos!

. . . . . no creo que nos veamos, es una expresión. Nos haloscaneamos, entonces. ¡Saludos a todos!

miércoles, septiembre 07, 2005

Yo los admiraba

Les voy a confesar algo: yo los admiraba.

Si, si, es cierto, llegué a admirar a los gringos (sin por ello dejar de percibir sus abusos cometidos all over the world). Posiblemente tanto ver en History Channel series / programas sobre el desempeño gringo en la II guerra mundial, De la Táctica a la Práctica, Mail Call y cosas por el estilo, produjeron ese efecto en mí.

Hay que reconocerlo: son excelentes planificadores, no descuidan ningún detalle, contemplan todas las posibilidades. Luego se lanzan a desarrollar toda la infraestructura física y tecnológica necesaria para cumplir su objetivo, mientras van preparando a su gente para lograr impecablemente lo planificado.

No escatiman gastos ni esfuerzos para tener unas fuerzas de elite, con especializaciones en diversas áreas. Estas fuerzas están preparadas para cualquier eventualidad, dentro de su especialización.

Entonces . . . ¿que cuernos pasó en Nueva Orleáns? Bush siguió vacacionando y paseando en su bicicleta de $3.000 un día después de la tragedia, toda su megainfraestructura de prevención de desastres (un departamento completo destinado a ello) se quedó impávido y luego intentó dar manotazos de ahogado, ante semejante catástrofe. ¿Qué pasó?

Sólo se me ocurren dos cosas, que no son excluyentes entre sí: una, los afectados eran en su mayoría negros. Esto no quiere decir que por negros el gobierno & entidades afines hayan dejado que “se mueran nomás”, pero no le dieron la debida importancia cuando llegaron las primeras noticias de la catástrofe.

Dos: los gringos están preparados para todo, pero cuando aparece algo que está fuera de ese “todo”, se quedan sin saber qué hacer, no tienen capacidad de improvisar. Lo ocurrido no estaba dentro de ninguna planificación, no existía en ninguno de sus manuales un evento que afecte a una ciudad entera, y su capacidad de reacción fue impresionantemente lenta. No ataban ni desataban. Un país que puede arrasar a otro a sangre y fuego no puede socorrer a su propia gente en un desastre de semejante magnitud.

El problema, si bien no es que recién empieza, todavía tiene visos de continuar, durante mucho tiempo. Cuando las aguas bajen empezarán a aparecer los cadáveres en las calles, con los cocodrilos dando vueltas a su alrededor. Serán imágenes posiblemente mucho más impactantes que las vistas hasta ahora.

No dudo que ahora incluirán en sus planes inundaciones de ciudades y estados enteros, y si, esperemos que no, este evento se vuelve a dar, reaccionarán de manera impresionantemente rápida y efectiva. Lo malo es que demasiada gente ha pagado el precio de su ineptitud.