¡Tu madre! ¡La tuya!
Se encontraron dos estibadores en el puerto, que se la tenían "jurada". El uno trabajaba para una empresa relacionada con el petróleo y el otro era "free-lance" (o sea, cachueleaba). A continuación el diálogo que se desarrolló.
B. ¡Púdrete, mentiroso narizón!
A. ¡Serrucho!
B. ¡Si, para cortártelo!
A. ¡Ya no se te para!
B. ¡Lo tienes chiquito!
A. ¡Chiquita tu madre!
B. ¡Cara de naipe!
A. ¡Cara de vómito!
B. ¡Feo!
A. ¡A tú hijo le pagan ladrones!
B. ¡A tí te pagan mafiosos!
A. ¡Que quieres idiota, que me pague yo mismo mis gastos!
B. ¡Eso hace la gente decente, animal!
A . . . .
Esta conversación, obviamente, no sorprendió a ninguno de los estibadores que rondaban el puerto, que más bien estaban asombrados del refinado lenguaje que estaban utilizando sus compañeros. La única falla es que dicha conversación se estaba retransmitiendo vía micronda a la televisión nacional e internacional, y que no se dió en el puerto sino en la mismísima ONU.
Y "más falla" todavía, es que ya no me dan ganas ni de escribir nada al respecto. Todo está escrito, a Lucio más epítetos no se le pueden poner y nuestros políticos nos han avergonzado tanto . . .
En todo caso, no diré las mismas frases trilladas de "sólo en nuestro país se ven estas cosas", "país de Ripley", etc. Na' que ver, en toda Sudamérica pasa lo mismo: Lula está fregado por la corrupción, en Bolivia ni saben que hacer, en Argentina Menem es un culpable libre, etc.
Lo único que quisiera es que hagamos un esfuerzo por ser diferentes. Si, Lucio y Blasco la embarraron, feísimo. Pero en vez de lamentarnos pensemos en soluciones. ¿Lucio es una bestia? Pues nunca más votemos por él. ¿Blasco metió las cuatro? Tendrá que irse. Lo que hizo es grave, porque protagonizó un bochornoso incidente a nivel internacional, totalmente inadmisible en su caso, por estar en la ONU en calidad de representante de nuestro país.
Todos tenemos derecho al perdón, pero creo que se nos está yendo la mano en la práctica de nuestros valores cristianos.
Les cuento que tengo un poco de fé en nuestro país (si, yo, una pesimista profesional; talvez sea que el blog de Guillermo me ha contagiado su esperanza y el blog de Xica me ha hecho creer que efectivamente somos capaces), veo que el ministro Correa está haciendo algo. No puedo decir que sea la solución a nuestros problemas, pero está estableciendo una política en materia económica, cosa que desde hace siglos no se veía por este país. Veremos que pasa.
Por otro lado, mucha gente se pregunta por qué los Estados Unidos le da tanta libertad de hablar estupideces a Lucio. Unos dicen que es por ser antiguo empleado de ellos, otros que USA es el bastión de la libertad de expresión. Eso es cierto. En USA respetan los derechos humanos, de libertad de expresión y de libre albedrío. Cuando alguien se pone molestoso, lo mandan a la Prisión de Guantánamo, fuera de tan preclaro país, para allí ser darle duro.