m Fátima postea: noviembre 2004

miércoles, noviembre 24, 2004

El éxito

Existen 100 libros en el marcado relacionados con ¡el éxito! en la vida. Tratan en general: cómo ser lo que uno se propone, como ser una persona efectiva, cómo ser un líder, etc. Etc. Etc. Hasta te dan las 18 Leyes Universales del Éxito (así, en mayúscula inicial), las 7 Técnicas de las Personas Altamente Efectivas y Cómo conseguir marido en 24 horas. Todos intentan más o menos lo mismo y tienen la cura universal contra la mediocridad.

Un libro, por ejemplo, aclara un principio "fundamental": "el dinero no hace a una persona exitosa". No hay lugar a dudas, ello queda claro. "Éxito es conseguir lo que se desea". Y luego te cuentan descaradamente que la Ley del Éxito se elaboró en base a entrevistas a 1.000 millonarios estadounidenses. ¿?

Luego vine lo típico: las figuritas. ¿Qué ve, una joven o una vieja? ¿2 perfiles o una copa? ¿Coca o Pepsi?
Sigue el ingrediente estrella: romper paradigmas (muy en boga hoy en día, en cualquier ámbito): "el cliente no es lo primero", "el maní es bueno para el colesterol", "acepte lo inaceptable", "cambie lo inaceptable", "cambie sus defectos", "ignore sus defectos, concéntrese en sus fortalezas", "si funcionó en el pasado ya no sirve", "si no está roto, rómpalo". Dentro de poco dirán que el cigarrillo es bueno y que las guerras sirven para descongestionar el planeta.

"Lo único que se interpone entre el éxito y usted es ¡usted!" (pero no se preocupe, ya tiene este libro, tiene recorrida la mitad del camino).

Detallan a continuación lo que debe hacer exactamente cada persona para tener éxito en la vida. Realmente el asunto es sencillo, cuestión de seguir la receta al pie de la letra.

Pero, ¿qué es el éxito? Sabemos que, efectivamente, es "conseguir lo que uno quiere". Julio Iglesias es exitoso, Jennifer Lopez también. Lograron lo que ellos quisieron: ser famosos y adinerados, por supuesto con "detallitos" adicionales que vienen incluidos en la fama. ¡Pero en la mayoría de los casos los exitosos que conocemos son ricos! (¡y famosos!)

Eso porque en el fondo de nuestro corazoncito asociamos el éxito al dinero. Talvez Julio sea tan exitoso como mi vecina, que lo que siempre quiso en su vida fue casarse, tener 4 hijos y 2 perros. A la finales y es tan feliz como Julio por sus logros obtenidos.

Creo que el éxito es lograr lo que se quiere o ser feliz (sentirse satisfecho) con lo que se ha conseguido (también hay que conocer primero si uno desea tener éxito o no se rige bajo esos esquemas arcaicos). Pero como en todo hay excepciones: mi vecino siempre quiso tener tres mujeres, fue el sueño de su vida. Una vez que lo ha logrado, ¿deberíamos considerarlo un hombre exitoso?

lunes, noviembre 22, 2004

De telenovelas

La telenovela Esmeraldas fue una de las pocas telenovelas que ví en mi infancia (era en blanco y negro). Se trataba de la historia de Esmeraldas, una chica obviamente pobre, buena, buena, buena (rayando en boba), ciega, de paso, que estaba enamorada de un joven apuesto y rico.

El padre del muchacho despreciaba a Esmeraldas, por chira y minusválida.Una de las pocas escenas que recuerdo de mi niñez fue el crucial momento en que la empleada, con lágrimas en los ojos, le confesó al padre rico, en una sola frase, el secreto que tan celosamente había guardado por más de 20 años: "Patrón, Esmeraldas . . . es SU hija".

En general así eran todas las novelas, la chica buena y pobre que se enamoraba castamente de un joven rico y apuesto. En el transcurso de la novela todo el mundo se oponía a la relación, el galán se veía forzado a enamorarse de una chica rica que era malísima. Al final de la novela se descubría que la chica pobre era realmente rica y que, por lo tanto, si merecía del amor del joven y, finalmente, como no podía ser de otra manera, se casaban. La escena final era la exempleadita entrando al altar y dándose un ósculo de amor con el galán. Suspiro . . . De ahí no se veía más, punto final.

Ahora todo es diferente. La primera escena es una pareja en la cama. El, obviamente, está casado. Ella generalmente no lo está. En el transcurso de la novela la malísima, malísima, malísima (y riquísima), que es la esposa del tipo, se esfuerza por destruir a la protagonista (o sea, a "la otra"), "se arrepentirá del día en que nació" es la frase que les gusta utilizar a las villanas de telenovela.

Finalmente el tipo se divorcia y se casa con la otra fulana. No hay escena final típica, puede pasar cualquier cosa.

Claro que hay excepciones (no vamos a hablar de telenovelas brasileñas, que son ‘diferentes’), pero las mexicanas, venezolanas, argentinas y afines son básicamente iguales. Claro que se pelean por tener la ridiculez mayor: en una la médula espinal es conservada en el congelador de la casa, una fulana violada de enamora del violador, una quinceañera felizmente embarazada, etc.

Pero mi pregunta es: ¿los medios responden al gusto de la gente y por eso vemos barbaridades en la TV, o es la mentalidad (moral/ética) de la gente la que cambia y exige ver otras cosas? ¿Es un círculo vicioso?

¿Por qué los programas de bárbaros como Mi Recinto tienen acogida? Se han escrito miles de palabras criticando ese programa, pero a los directivos de TC no les importa ¡tienen rating y eso es lo que vale! ¿Es que la mayoría de los ecuatorianos tiene la mente distorsionada (o es ignorante)? ¿O es que a la gente de los medios le cuesta mucho trabajo producir programas creativos que le gusten a la gente? ¿O es que a la gente simplemente no le gustan los programas culturales, vengan en el formato que vengan?

jueves, noviembre 18, 2004

La insoportable levedad del blog

Palas sugiere que ponga temas polémicos, yo más bien me iba por la línea de escribir de temas más bien de lectura y que las personas opinen cuando deseen.

La pregunta es: ¿debeo seguir mi línea o considerar la del respetable público?

lunes, noviembre 15, 2004

Etica para Amador

"Para lo único para lo que sirve la ética es para intentar mejorarse a uno mismo, no para reprender elocuentemente al vecino".

Siguiendo el esquema de los lunes culturales (que por lo visto son semanas culturales, porque no he puesto un solo post los demás días de la semana pasada), hoy voy a tratar de otro libro "super chévere", Etica para Amador. Si piensan que luego de leer este post sabrán con certeza que mismo es la ética, cometen un error. Y no porque el autor no lo dé a entender claramente a lo largo de su libro, sino porqueeee eh, ejem, no sé como transmitirlo brevemente.

Este libro lo escribió el bastante famoso "filósofo moderno" Fernando Savater, pensando en su hijo Amador, de 15 años. O sea, hasta un chico de 15 años podría entender el libro. Dice el autor.

Entremos en el tema. Hace un tiempo un amigo me preguntaba la diferencia entre lo moral y lo ético. ¿Uh? Creo que le dije algo así como que robar no es ético, pero si un padre roba por salvar la vida de su hijo, no es moralmente reprochable.
Después de leer este libro me he dado cuenta que, al menos desde el punto de vista de Savater, he estado confundida del medio a la mitad.

Primero: la introducción y el prólogo. Desde mi punto de vista, las partes más simpáticas del libro, entendiéndose por simpáticas que hacen que el autor te caiga bien. Opina Sava algo que yo siempre he pensado: un padre no debe ser amigo de sus hijos (al menos, mientras no sean adultos, como bien me hizo notar una amiga con la que trataba sobre este tema). "Un padre o un profesor como es debido tienen que ser algo cargantes o no sirven para nada".

Luego habla de temas varios, antes de entrar a la ética misma, que es el plato fuerte:

"Lo que vaya a ser nuestra vida es, al menos en parte, resultado de lo que quiera cada cual. Si nuestra vida fuera algo completamente determinado y fatal, irremediable, todas estas disquisiciones carecerían del más mínimo sentido." Totalmente de acuerdo en este punto, si hubiera leído este libro antes de escribir mi post acerca del destino, lo hubiera puesto en Arial de 12, negrita. Si nuestra vida está escrita, entonces, ¿para qué cuernos vivimos, pensamos, decidimos o hacemos?

Luego aborda el apasionante tema de la libertad. ¿Somos libres? ¿De qué libertad nos hablan si el gobierno nos tranca, la falta de dinero no nos permite accionar como quisiéramos? ¡Ajá! "Como no somos libres, no podemos tener la culpa de nada de lo que nos pasa". Y así nos quitamos un peso de encima. Pues no, damas y caballeros, niños y niñas (recordemos que este es un foro apto todo público), "no somos libres de elegir lo que nos pasa, sino libres de responder a lo que nos pasa, de tal o cual modo".

Dos cucharadas de caldo, y mano a la presa: "Moral es el conjunto de comportamientos y normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos, ética es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras morales que tiene personas diferentes". Claro como el agua. La moral como que está escrita, la ética te hace pensar, ¿por qué está bien? ¿por qué está mal?

El consejo más importante que da Savater a su hijo es "haz lo que quieras". Listo, es lo que él espera que haga su hijo. (Por cierto, "una cosa es haz lo que quieras, otra haz lo que te venga en gana"). Que logre algo muy importante: "llevar una buena vida", precepto bajo el cual debería regirse todo hombre. Aparece entonces la ética: ¿qué mismo es darse la buena vida? "La ética no es más que el intento racional de cómo vivir mejor", más claro, " de darse la buena vida". "Lo que no está claro es en qué consiste eso de darse la buena vida".

Darse la buena vida, es en resumen "ser feliz". El premio a toda buena obra, a todo acto humanitario, es la alegría en sí misma. ¿Y entonces? ¿Me forro de billetes y seré inmensamente feliz? ¿Sexo, drogas y rock and roll? Bueno, los placeres son muy buenos, el problemas es cuando por dedicarte a los placeres te olvidas, precisamente "de vivir", y toda tu vida se dedica únicamente a disfrutar de los placeres.

La droga, por ejemplo, te hace pasar muy chévere, porque te aleja de la vida, ¡pero la gracia es disfrutar de la vida, no alejarse de ella! Vemos entonces que las cosas se van complicando.

Y dice sobre el sexo: "Cuanto más se separa el sexo de la simple procreación, menos animal y más humano resulta". Plop. Algunos puritanos caídos al piso. Puritano: "el que asegura que la señal de que algo es bueno consiste en que nos guste hacerlo".

"Lo bueno es usar los placeres, es decir, tener siempre cierto control sobre ellos, que no les permita revolverse contra el resto de lo que forma tu existencia personal". " Cuando usas un placer, enriqueces tu vida . . .; es señal de que estás abusando el notar que el placer te va empobreciendo la vida y que ya no te interesa la vida sino sólo ese particular placer" . Al tacho el dinero, el sexo, las drogas y el rock and roll (y el hip hop) como "darse la buena vida". El asunto se pone cada vez más complejo.

"La vida está llena de complejidad y complicaciones. Si rehuyes toda complicación y buscas la gran simpleza no creas que quieres vivir más y mejor sino morirte de una vez". ¿Por qué? Porque cuando estás a punto de morirte muy pocas cosas te importan.

- Y dime, Maestro, ¿debo tener remordimientos?
- Pequeño Saltamontes, remordimiento es el descontento que sentimos con nosotros mismos cuando hemos hecho algo que va en contra de lo que realmente queremos. Cuando usamos mal nuestra libertad, cuando no somos responsables.

"Responsabilidad es saber que cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo.". "Todas mis decisiones dejan huella en mi mismo antes de dejarla en el mundo que me rodea. Una vez empleada mi libertad en irme haciendo un rostro ya no puedo quejarme o asustarme de lo que veo en el espejo cuando me miro".

Bueno, listo, creo que el mensaje es que mejor lean el libro a que lo cachen a través de esta versión tipo clásicos ariel, y sin figuritas.

lunes, noviembre 08, 2004

El varón domado

Les cuento, he pensado implementar los "Lunes culturales" en este, el blog de Fátima. También pensaba instaurar los viernes de relajo, pero deseché la idea porque me comprometería a escribir algo medio loco todos los viernes, y eso se me complica un poco, me gustaría tener (pero no tengo) un poco más de creatividad.

Así que todos los lunes voy a hablar de algún libro que haya leído, no necesariamente una joya literaria o filosófica, pero sí algún libro que por algún motivo llame la atención. No haré análisis literario, ni nada, de eso, pero si les contaré el "meollo" del libro.

Hoy trataré El Varón Domado, escrito por Esther Vilar (nacida en Buenos Aires en 1935, hija de inmigrantes alemanes) allá en 1971, y que causó mucho revuelo: lanzaba al mundo unas ideas que ni al más machista de los machistas se le habían ocurrido. No estoy de acuerdo con el contenido del mismo, pero creo que fue un evento destacado en la historia del feminismo (destacado porque las féminas casi la linchan a la tal Esther).

En resumen: la autora proclama a los cuatro vientos que las mujeres somos una brujas marujas, infames y desalmadas, que hemos convencido a los hombres que somos unos seres indefensos e inferiores, para que ellos hagan todo lo que a nosotras no nos da la gana de hacer.

Somos unos parásitos de los hombres; gracias a técnicas milenarias, transmitidas de madres a hijas, hemos puesto a los hombres a nuestro servicio: ya desde la época de las cavernas, cuando había que matar para alimentarse, la mujer mandaba al hombre a cazar, por supuesto, no se podía esperar que un ser "indefenso" y dedicado a criar a los niños se fuera a lanzar a perseguir a un animal. Y así a lo largo de los siglos.

La mujer no es inferior al hombre, pero "se hace" inferior, para conseguir que él sea el que haga el trabajo. Su target es conseguir marido, y una vez conseguido, darle sexo a cambio de lo que ella quiere: descansar, atender a los niños, cuidar la casa, etc. Incluso indica Esther que los trabajos de la casa son básicos y elementales, y la mujer los engrandece sólo para que el hombre se sienta aún peor.

Además, la mujer utiliza a los hijos como rehenes: cuentea al marido de que el trabajo de él es realmente en pro de los hijos, y cuando llega el divorcio, los secuestra para obligarlo al varón a que los alimente y mantenga a todos (o sea, a los hijos y a ella).

Prepárense para lo que sigue. Dice la Sra. Vilar que el sexo es una recompensa con la que la mujer paga el hombre sus servicios. Literalmente: "Los varones han llegado a encarecer hasta precios insensatos la utilización en exclusiva de una vagina. Esto permite a la mujer ejercer una explotación intensísima que supera ampliamente el sistema capitalista más conservador". No existen casos de mujeres que paguen costosas cenas en lujosos restaurantes a los hombres, sólo para luego llevárselos a la cama (no existían hace 30 años, supuestamente ahora la cosa ha cambiado.)

Bueno, creo que ha sido suficiente. Creo que se explica sólo el hecho de que haya tenido que contratar guardaespaldas y hayan quemado la oficina de uno de sus promotores.

Se publicó también un libro con algunas cartas que recibió una estación televisiva luego de haberla entrevistado. El 95% fueron en contra de las barbaridades que sostenía, pero en una carta una mujer dijo: "yo soy como usted dice", y no me avergüenzo. "Me considero listísima".

Y usted, amable lector(a), ¿qué opina?

viernes, noviembre 05, 2004

Proclama navideña

Todos los años, la navidad nos trae, según nuestra situación económica, alegrías o penurias.

Navidad es dar, navidad es amor. Y recibimos una invasión de rojo y verde, de nieve y Papa Noel Coca-Cola.

Los niños reciben el mensaje de que Navidad es la conmemoración del nacimiento de Jesús y que van a recibir muchos regalos por ello. ¿Es realmente posible que ambos conceptos (el religioso y el material) sean compatibles? No es fácil para un adulto, menos para un niño. Incluso es contradictorio hablarle de que la Navidad NO son regalos, . . . y llenarlo de regalos.

La Navidad es amor, el amor es dar, y si quieres dar, puedes obsequiar una tarjeta-regalo De Prati. También puedes diferir tu amor a 6 o 12 meses, sin intereses. O puedes comprarlo ahora y empezar a pagarlo el próximo año. En otras palabras, no será culpa del sistema económico tu falta de cariño.

Pero ... estoy empezando a rebelarme en contra de esto. Evidentemente, mi rebelión no nace por sublimes motivos religiosos (aunque también están metiendo cuchara), sino por motivos económicos. Digamos que es una mezcla religioso-económica.

La navidad es una época en la cual aumenta la tasa de suicidios, al menos en nuestro país. ¿Por qué? Porque la gente no tiene dinero para comprar regalos, por lo tanto se apena, se deprime, y . . . A nivel personal, voy a batallar contra eso.

En esta navidad, no puedo dar todos los regalos que quisiera, pero ¿por qué tengo que hacerlo? ¿Por qué resulta conveniente para los comerciantes? ¿Por qué le agrada a Dios? Entiendo que a Dios le agrada que compartamos lo que tenemos y lo que no tenemos, pero no puso fecha en el calendario, asumo que debe ser más una cuestión de actitud diaria.

Por supuesto, no voy a entrar en profundas cuestiones religiosas. No creo que podamos decir con certeza lo que agrada o no a Dios, y si decidimos conversar sobre ello, podríamos argumentar que lo que desea o no Dios de nosotros está en la Biblia, o en los concilios vaticanos, o en algunos pasajes del libro del mormón. Así que regreso a mi tema principal.

Mi proclama navideña es que yo no me voy a sentir mal por no poder dar regalos. Punto. Que cada persona la celebre como desee y como pueda, y que sea feliz. Compartiré la cena navideña con mi familia y procuraré que todos la pasemos lo mejor posible. Sin cargos de conciencia. Sin conflictos emocionales. Sin diferido.